
No sabemos si asciende del fondo de la creación; si viene de una dirección, o de todas. Ni siquiera sabemos qué es, que partículas lo forman, que recipiente lo contiene.
No sabemos tampoco si no es una ilusión más de esta farsa fantástica que llamamos realidad.
Pero es inútil, inútil escondernos en el armario o atender los asuntos dándoles la espalda, como si no importara. Inútil atrasar desesperadamente las manecillas del reloj, quebrarlo como a un juguete diabólico.
Nada podemos contra la horripilante neurosis, la vejez, la ruina, la ineludible enfermedad. Nada contra el tiempo. Algún día moriremos. ¿Cómo podremos ganar? Oh Dios mío...¿Qué has hecho?
Esta reflexión me fascina, por eso he decidido ponerla como la introducción a esta entrada. Por desgracia desconosco al aut@r de esta maravillosa verdad (a mi pareser). El enigmático tiempo, algo donde el hombre no ha podido meter sus manos (hasta hoy), en su infinita obsesión por tener control de todo aquello que lo rodea.
El tiempo esta siempre con nosotros, nos rodea, es parte de cada uno. Probablemente el lugar donde no tome el lugar como tal, sea en nuestros recuerdos, pequeños trosos de momentos congelados en el tiempo. Donde podemos regresarlos y poner pausa sobre ellos; pero solo ahí.
No hay ninguna fuerza que nos pueda desprender de el tiempo, ni siquiera la muerte, porque después de la misma todo sigue fluyendo, hasta lo que queda de nuestros cuerpos.
Si, el fin común de todos nosotros. Tan segura esta la muerte que nos da vida de ventaja. Como en un reloj de arena, el tiempo esta dejando caer su arena sobre nuestra cripta. Algo tan inevitable donde el hombre para variar, a de querer meter sus manos y eliminar o retardar más el fin común. Pero ¿Por qué el miedo a este inevitable fin? Por qué no tan solo disfrutar la vida y ya, sin preocuparnos por eso. Y pienso que para vivir una vida feliz es muy importante superar el miedo a la muerte. Algo muy importante al igual que lógico, lo cito en algún momento Epicuro: "La muerte no nos concierne. Pues, mientras existimos, la muerte no está presente. Y cuando llega la muerte nosotros ya no existimos". Y así ninguno de nosotros se pondría triste por estar muerto.

No hay que vivir la vida, hay que usarla!! No pensemos tanto en el pasado, eso ya esta atrás. Ni tampoco en el futuro, puede faltar mucho. Y si este nos preocupa realicemos bien nuestro presente, y estemos conscientes a este. Aunque si bien el presente existe por muy poco tiempo, lo que hagamos determina nuestro futuro. Y así hagamos de el tiempo nuestro aliado, nuestro gran amigo, nuestra medicina al dolor. Y cuando llegue aquél fin común, tendremos atrás algo que... nos INMORTALICE en el tiempo...
El tiempo esta siempre con nosotros, nos rodea, es parte de cada uno. Probablemente el lugar donde no tome el lugar como tal, sea en nuestros recuerdos, pequeños trosos de momentos congelados en el tiempo. Donde podemos regresarlos y poner pausa sobre ellos; pero solo ahí.
No hay ninguna fuerza que nos pueda desprender de el tiempo, ni siquiera la muerte, porque después de la misma todo sigue fluyendo, hasta lo que queda de nuestros cuerpos.
Si, el fin común de todos nosotros. Tan segura esta la muerte que nos da vida de ventaja. Como en un reloj de arena, el tiempo esta dejando caer su arena sobre nuestra cripta. Algo tan inevitable donde el hombre para variar, a de querer meter sus manos y eliminar o retardar más el fin común. Pero ¿Por qué el miedo a este inevitable fin? Por qué no tan solo disfrutar la vida y ya, sin preocuparnos por eso. Y pienso que para vivir una vida feliz es muy importante superar el miedo a la muerte. Algo muy importante al igual que lógico, lo cito en algún momento Epicuro: "La muerte no nos concierne. Pues, mientras existimos, la muerte no está presente. Y cuando llega la muerte nosotros ya no existimos". Y así ninguno de nosotros se pondría triste por estar muerto.

No hay que vivir la vida, hay que usarla!! No pensemos tanto en el pasado, eso ya esta atrás. Ni tampoco en el futuro, puede faltar mucho. Y si este nos preocupa realicemos bien nuestro presente, y estemos conscientes a este. Aunque si bien el presente existe por muy poco tiempo, lo que hagamos determina nuestro futuro. Y así hagamos de el tiempo nuestro aliado, nuestro gran amigo, nuestra medicina al dolor. Y cuando llegue aquél fin común, tendremos atrás algo que... nos INMORTALICE en el tiempo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario